sábado, 28 de julio de 2007

PANDILLERISMO: UN FOCO ROJO DE INSEGURIDAD SOCIAL EN LA ZONA METROPOLITANA DE GUADALAJARA





Enviado por: Lidia Liliana López Sánchez

Vivir y desarrollarse en el seno de una ciudad tiene enormes ventajas para sus habitantes pero a la vez muchas personas se ven en la necesidad de enfrentar, sin lograr ser superados, procesos de exclusión social y carencia material resultado de la aplicación de políticas indiferentes y mal planeadas, que origina que las demandas para vivir en un buen ambiente de calidad de vida por parte de los ciudadanos no sean satisfechas.

Gran proporción de la juventud de hoy está marcada por escasos motivos para mantenerse optimista ya que nos encontramos en un panorama poco alentador: desempleo, deterioro creciente de las crisis económicas del país, pobreza, limitaciones educativas, mayores índices de desintegración familiar, influyentismo televisivos, estos fenómenos políticos y a la vez sociales producen que la juventud este falta de una formación y dirección adecuada para vivir en un lugar seguro que les permita desarrollarse en posibilidades satisfactorias, ante estas situaciones el joven se ve en la necesidad de sentir hermandad, intercambiar ideas, de sentirse escuchado, necesidad de expresión e identidad (que su voz sea escuchada) y es en las pandillas donde los jóvenes se sienten pertenecidos, encuentran cobijo familiar (hogar sustituto) y primordialmente es aquí donde los jóvenes encuentran una salida ante las formas miserables de vida, es en donde se expresan libremente por medio del graffiti y de tatuajes, es el medio ideal para que el joven encuentre identidad cultural juvenil.

“ La presencia de grupos juveniles de barrios populares se encuentran en la esquina , el territorio apropiado para un intercambio cotidiano de experiencias y expectativas”[1]

Las pandillas se concentran generalmente en zonas pobres y marginadas de la urbe de la zona Metropolitana de Guadalajara ya que es aquí donde existe una mayor ausencia de valores, el mercado al trabajo y medios para acceder a un nivel de educación adecuados son reducidos, aquí donde la acción gubernamental no brinda seguridad a estas zonas por ende esta exclusión y bajo nivel de vida propicia un escenario conveniente para el asentamiento de las pandillas y consecuentemente foco de la inseguridad social.
En las colonias donde se concentran la mayor presencia de pandillas y al mismo tiempo las más peligrosas en la zona metropolitana de Guadalajara son las siguientes:
Oblatos, Hermosa Provincia, La Nueva Santa María, Mesa Colorada, San Martín de Abajo, San Martín de Arriba , San Pedrito, Zalatitan, Jalisco, El Fresno, El Retiro, Cruz del Sur, Del Carmen.[2]
En la zona Metropolitana de Guadalajara existen 580 pandillas, integradas por más de 7 mil jóvenes. En las cuales resaltan 4como las más peligrosas.[3]
Son más de 13 las colonias por el fenómeno del pandillerismo, afectadas por que el pandillerismo está íntimamente vinculado con el alcoholismo, drogadicción, delincuencia y violencia callejear, en síntesis son grupos sociales nocivos por que desestabilizan el orden pacifico en la sociedad. Mientras más se incrementa la población, los valores se van debilitando lo que trae como consecuencia que la manifestaciones pandilleras crezcan, aunque la versión de las autoridades digan lo contrario, la realidad es que la presencia de estos grupos va en aumento y por ende están mejor organizados.

En relación con las causas u orígenes de la agrupación de los jóvenes se encuentran dos vertientes: Por un lado esta la familia, perdida de valores, de desintegración del grupo familiar, autoritarismo de los padres. Por el otro lado encontramos a los factores económicos como las crisis económicas que golpean gravemente a las familias de escasos recursos lo que implica que no se tengan los medios necesarios para otorgar a sus hijos en especial a los adolescentes una buena educación, desenvolvimiento en colonias marginales.

La pandilla suele tener una connotación negativa siempre se le asocia a un hecho de violencia que va contra las normas y valores de la sociedad, la reacción que tiene la sociedad es muy diversa se le vincula al pandillero constantemente como a un delincuente, enfermo pero este planteamiento es algo erróneo ya que el surgimiento del pandillero es el resultado del rechazo y de los problemas sociales, económicos y políticos.
[1] Rogelio Marcial. “Desde la esquina se domina” 1996. El colegio de Jalisco. Primera Edición 1996. Zapopan Jalisco. Pag.118.
[2] Semanario, “La Vida por un Toque”, Arquidiocesano de Guadalajara, órgano de Formación e Información Católica Año X, Número 507, 22 de Octubre 2006. Pág.7

[3] Ibíd.